Pedro Campillo Candel

Maestro nacional, impulsó la formación superior de varias generaciones de santomeranos en tiempos difíciles. Siempre implicado en movimientos sociales de toda índole, fue secretario de la Comisión Pro-Ayuntamiento y de la posterior Comisión Gestora. En 1999, dieciocho años después de su muerte, fue nombrado Hijo Predilecto de Santomera.

Pedro Campillo Candel nació el 3 de noviembre del 1912, en el seno de una familia humilde, muy conocida en Santomera, que regentaba un ventorrillo. Fue el cuarto de seis hermanos, cinco varones y una mujer, cuatro de los cuales continuaron con el mismo oficio que habían desarrollado sus padres.

Don Clemente García Hermosilla, uno de los mejores maestros que ha pasado por Santomera, supo apreciar las buenas capacidades del joven Pedro y recomendó que cursara estudios superiores –fue el único de los hermanos que lo hizo–. Tras convencer al padre para que accediera, ingresó en la Escuela de Magisterio de Murcia para cursar la única carrera que podía costear su humilde familia. En febrero de 1932 consiguió el título de maestro, firmado por el presidente de la República de España.

Comenzó a ejercer como maestro en la comarca del Campo de Cartagena y pasó por varios colegios antes de lograr un destino más próximo a casa en La Matanza de Fortuna. Sin embargo, el gobierno franquista le expedientó en septiembre de 1944 por ser secretario general de la UGT y lo condenó a cinco años de destierro en Hortunas, una pequeña aldea de Requena (Valencia). Allí conoció a un médico, Roberto Carratalá Navarro, al que acompañaba en sus visitas a los enfermos, mientras conversaban, cuando subía una vez a la semana.

Aquello le despertó una incipiente afición por la medicina, disciplina sobre la que poco a poco fue adquiriendo vastos conocimientos. Hasta el punto de que en algunos casos los vecinos de Hortunas le pedían consulta a él, a la espera de que subiera el médico. O de que los maquis –luchadores de la República escondidos en los montes– bajaban en mitad de la noche, para no ser descubiertos por la Guardia Civil, y subían a Pedro Campillo para que les pusiera alguna inyección o les asistiera con sus conocimientos médicos. Ese interés nunca se perdió y su casa siempre estuvo llena de libros de medicina.

Pedro Campillo Candel no consiguió reestablecerse en Santomera hasta el año 1953, cuando comenzó a trabajar en el colegio Nuestra Señora del Rosario, del que llegó a ser director. A su regreso al pueblo montó una academia junto a otro recordado maestro, Vicente Candel González, para impartir clases de bachiller en la modalidad libre y preparar a los alumnos para los exámenes que se realizaban en Murcia y que les daban la posibilidad de luego estudiar una carrera. De no haber sido por la labor de estos dos maestros, nuestro municipio habría continuado careciendo de universitarios. Gracias a Pedro Campillo y Vicente Candel, empezamos a disponer de médicos, abogados, ingenieros… hijos de Santomera.

A lo largo de aquellos años, Pedro Campillo Candel también participó en todos los movimientos sociales de Santomera: en el Casino, en la parroquia…, casi siempre, cumpliendo las tareas propias de secretario y tesorero. Cuando empezó a gestarse la Comisión Pro-Ayuntamiento, allí estaba igualmente Pedro: desde la primera reunión, aportando sus ideas y su trabajo, ocupando el cargo de secretario. Aquel grupo de vecinos con tanta ilusión y con las ideas tan claras, supieron transmitir que, aunando el esfuerzo de todos, Santomera podía contar con su propio ayuntamiento, que podíamos constituirnos en municipio independiente.

Una parte importante del trabajo de la Comisión Pro-Ayuntamiento fue la de recoger las rúbricas de adhesión de más del 50% del censo. Para ello era necesario que firmaran y entregarán su DNI, en aquellos momentos un bien muy preciado, para que los llevaran ante el notario y este diera fe. La labor de recoger esas firmas casa por casa fue muy laboriosa, pero la organización de la custodia y presentación de esos miles de DNI, en incontables viajes a Murcia, recayó en manos de Pedro Campillo Candel. Fue un largo trabajo que culminó el 29 de septiembre del 1978 con la independencia de Santomera, El Siscar y La Matanza.

Tras la Comisión Pro-Ayuntamiento, una vez concedida la segregación de nuestro municipio del de Murcia, se creó la Comisión Gestora, en la que Pedro actuó nuevamente como secretario. En reconocimiento a su labor como secretario de ambas comisiones, el Ayuntamiento de Santomera le nombró Hijo Predilecto el 2 de febrero de 1999.

D. Pedro Campillo Candel falleció en 1981, después de una dura enfermedad. A su entierro acudió una impresionante manifestación de duelo.

(Escrito de Pedro Campillo Jiménez, exalcalde, hijo de Pedro Campillo Candel)

LOS DATOS CLAVE

► Nació en Santomera en el año 1912, en el seno de una familia humilde. Su muerte, en 1981, despertó una impresionante manifestación de duelo.

Contrajo matrimonio con Cecilia Jiménez y tuvo dos hijos: Cecilia y Pedro, alcalde de Santomera entre los años 1979 y 1995.

Como maestro nacional, ejerció en La Matanza de Fortuna, Hortunas (Requena) y Santomera, donde llegó a ser director del colegio Nuestra Señora del Rosario. Junto a Vicente Candel montó una academia que facilitó enormemente la formación como bachilleres de varias generaciones de jóvenes; aquel fue el germen para conseguir que nuestro municipio empezara a disponer de hijos con carrera universitaria.

Muy implicado en todos los movimientos sociales de Santomera, actuó como secretario tanto en la Comisión Pro-Ayuntamiento como en la posterior Comisión Gestora.

► El Ayuntamiento de Santomera le declaró Hijo Predilecto el 2 de febrero de 1999.

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