El Ayuntamiento de Santomera continúa avanzando hacia una fiscalidad más justa, moderna y comprometida con el medio ambiente. El Pleno ha aprobado la modificación de tres ordenanzas fiscales -IBI, IAE e Impuesto de Vehículos- con el objetivo de reducir la carga impositiva a las familias, a las empresas que apuestan por la innovación y a los vecinos que optan por energías limpias y movilidad sostenible.
Entre las principales novedades destaca la bajada del tipo del IBI urbano al 0,630% y del rústico al 0,70%, una reducción que beneficiará a todas las familias santomeranas sin comprometer la estabilidad financiera municipal.
Además, se amplían las bonificaciones a familias numerosas, se refuerzan los incentivos por instalación de placas solares o puntos de recarga eléctrica, y se incorporan beneficios fiscales para proyectos de innovación, investigación y transición energética.
Asimismo, la nueva ordenanza incorpora una bonificación del 95% del IBI para inmuebles vinculados a centros de investigación, universidades o proyectos estratégicos nacionales, en línea con el compromiso de Santomera por atraer talento e innovación. Esta medida se enmarca dentro del trabajo que el Ayuntamiento viene realizando para favorecer la instalación en el municipio del futuro Centro Nacional de Microchips y Semiconductores, “un proyecto de país que encajaría plenamente con la apuesta local por la economía verde, la digitalización y la creación de empleo cualificado”, tal y como ha explicado el alcalde, Víctor Martínez.
En el ámbito empresarial, el Ayuntamiento aplicará bonificaciones en el IAE para las empresas que generen empleo, inviertan en energías renovables o atraviesen momentos de dificultad económica.
Y en materia de movilidad, se eleva al 60% la bonificación a los vehículos híbridos (ECO) y se suprime la exención general para coches antiguos, manteniéndola solo para los vehículos históricos, con el fin de favorecer un parque móvil más eficiente y menos contaminante.
Martínez ha señalado que esta rebaja “marca el inicio de una nueva etapa de fiscalidad verde, coherente con nuestros compromisos de sostenibilidad y con el bienestar de nuestros vecinos. Es el primer paso de una estrategia que combina responsabilidad económica con sensibilidad ambiental”.


