Embalse de Santomera

EVENTOS

UBICACIÓN
Mapa no disponible

Dirección
camino del Pantano, a partir de la RM-414


A solo 5 kilómetros del núcleo urbano principal, junto a la autovía del Mediterráneo (A-7), al norte del municipio, en el territorio de La Matanza, se encuentra el embalse de Santomera, construido durante los años sesenta (1960-1966) para proteger a la población de las tremendas y devastadoras avenidas producidas por las crecidas de Rambla Salada –posteriormente, entre 1989 y 1990, se llevaron a cabo las obras para encauzar hacia aquí también las aguas de la rambla de Abanilla–. La instalación, con una capacidad de 26 millones de m³, dio forma a un bello paraje, idóneo para el recreo familiar y la práctica de todo tipo de deportes en contacto con la naturaleza.
El embalse de Santomera, su entorno y sobre todo las colas donde desembocan las ramblas del Ajauque y Salada están englobados en un marco de paisaje protegido y declarados Lugar de Interés Comunitario (LIC) y Zona Especial de Protección de Aves (ZEPA). Las características geológicas y climáticas de las cuencas vertientes determinan que las aguas del embalse presenten un régimen interanual muy fluctuante y sean, en términos generales, relativamente salinas, cloruradosódicas, con concentraciones de nutrientes medias o bajas. Debido a ello, el paraje destaca por diferentes tipos de comunidades de saladar y estepas salinas con una abundante representación de comunidades vegetales halófilas en buen estado de conservación.
Las orillas más abruptas del pantano están dominadas por una orla de tarayales (Tamarix canariensis y Tamarix boveana) y comunidades de siemprevivas con endemismos exclusivos del sureste peninsular (Limonium delicatulum y Limonium caesium); asimismo abundan los carrizos (Phragmites australis) y juncos (Scirpus holoschoenus). Por otro lado, en las orillas de menor pendiente, debido a la significativa salinidad de agua y sustrato, se hallan densas poblaciones de  Salicornia ramossissima y Saueda maritima que constituyen la mejor representación de este hábitat en ambientes continentales de la Región de Murcia. Por último, las laderas vertientes por el Oeste están en buena parte ocupadas por un pinar de repoblación de los años sesenta, uno de los mayores de toda la comarca; tanto en  el estrato arbustivo de este pinar como en el matorral de ambas vertientes están presentes matorrales mediterráneos de palmito (Chamaerops humilis), que tienen especial interés biogeográfico por ser localizaciones aisladas del área de distribución principal en zonas litorales.
Atendiendo a la fauna, entre las diferentes zonas merecen resaltarse las colas del embalse, que constituyen uno de los humedales continentales más importantes de la Región de Murcia. En cuanto a las especies protegidas de interés especial se deben mencionar anfibios como el sapo corredor (Bufo calamita) o el sapo de espuelas (Pelobates cultripes), reptiles como la lagartija colirroja (Acanthodactylus erythrurus), aves como el gavilán (Accipiter nisus), el martín pescador (Alcedo atthis), el pato cuchara (Anas clypeata), el vencejo real (Apus melba) o la garza real (Ardea cinerea), o mamíferos como el lirón careto (Eliomys quercinus) y la gineta (Genetta genetta).

Superficie: 263,4 ha.
Accesibilidad: Sin diagnóstico.
Servicios e instalaciones: Zonas de bancos y barbacoas, sombraje, pistas polideportivas.
Rutas senderistas:
Ubicación: https://goo.gl/76as6f
Cómo llegar: A través de la carretera comarcal C-3223 (enlace directo desde la autovía A-7), en dirección a Fortuna; también, entre otros, mediante el camino del Pantano, a partir de la RM-414.